un altar para las emociones

¡Cómprale las flores más bonitas!

Este es un altar para nuestras emociones

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Tiempo al tiempo, pero estos días son un poco más sentimentales.

Hace algunos años no entendía por completo el valor de las flores, las veladoras y de una ofrenda en sí, pero hoy sé que todo lo que forma parte de ese altar que también simboliza nuestras emociones. Honrar con esta tradición a quienes se han adelantado en el camino nos hace creer que estamos más cerca, pero en realidad siempre estamos cerca porque ellos sólo han trascendido, y siguen aquí.

Son tiempos difíciles para todos los que hemos sufrido una pérdida. El dolor es dolor, y no es mayor o menor que el de alguien más. Reconocernos como niños asustados al enfrentarnos a un hecho como la muerte es lo que nos enseña nuestra vulnerabilidad. Sabernos tan frágiles nos asusta porque, aceptémoslo, nadie está preparado para esto.

Imagínate cómo reaccionarías ante una noticia trágica. Nadie quiere crear esa escena en su cabeza, lo sé. Estoy segura de que con tan sólo pensarlo, el miedo comienza a recorrer tu cuerpo y surge un bloqueo, y entonces querrás evadirlo. Pero tengo una mala noticia, porque tu resistencia hará que el miedo crezca poco a poco.

No voy a mentirte, ese tema me mantuvo aterrada por muchos años, y cuando lo viví tan cerca no fui capaz de reconocerme. Tras recibir la noticia, mi cuerpo permaneció calmado y en sincronía con la cabeza. Fue extraño, pero pude seguir hablando con aquella persona que se encargó de informarme lo que había pasado.

Menciono esto porque para mí fue un acto sorprendente el tener dominio sobre mis emociones, no por evasión, sino porque en cuestión de segundos supe que debía seguir avanzando para todo lo que venía a continuación. En momentos tan complicados, es la vida misma diciéndote que tu única opción es seguir.

¿Por qué creemos que la muerte es el fin?

Hace tiempo pensé que si le tenía tanto miedo a la muerte, entonces también pasaría lo mismo con la vida. ¿Estoy aquí sólo porque sí? ¿Mi existencia se basa en el miedo? ¿Miedo a vivir? Pensé que no podía seguir avanzando si cada paso que doy está lleno temor. Nadie merece tanta incertidumbre.

La palabra «cuerpo» en tibetano quiere decir «algo que se deja atrás», como el equipaje. Cada vez que decimos lü, recordamos que sólo somos viajeros refugiados temporalmente en esta vida y este cuerpo.

No debería considerarse como fin, pues aferrarnos a que todo permanecerá igual se vuelve una costumbre, y eso es muy peligroso. Existen historias que difícilmente queremos dejar atrás. Estamos hechos de nuestra gente, y el hecho de sufrir una pérdida sólo nos recuerda que no somos dueños de nada ni de nadie.

Sé que suena muy sencillo, pero te aseguro que si pones de tu parte y tienes la intención de seguir adelante tras un hecho como este, la vida será mucho más ligera.

Lo único que tenemos en realidad es el ahora.

Tenemos una oportunidad para hacerlo mejor

No creo que entrar un papel de victimización ante lo sucedido nos ponga en una mejor postura, en realidad somos nosotros mismos intentando evitar el dolor. Sólo nosotros sabemos qué sucede en nuestro interior pero eso no nos otorga el derecho a creer que la vida nos está castigando. Hagamos de esto una lección de vida y aceptemos con las manos abiertas esta transformación.

Es momento de dejar de lado cualquier limitación porque tenemos una oportunidad para hacerlo cada vez mejor. Es necesario trabajar con esto toda nuestra vida, y te aseguro que si eres constante, serás capaz de comprender mejor cualquier situación.

Ellos siguen aquí, cuidando de nosotros y sonriendo cada vez que nos ven compartiendo con los demás, disfrutando y gozando de esta vida maravillosa. Seguirán estando en nuestros logros, alegrías, derrotas y tristezas. Sentiremos su presencia en todo momento.

No me llores, no
No me llores, no
Porque si lloras, yo peno
En cambio si tú me cantas
Yo siempre vivo y nunca muero
La martiniana

La vida de quienes seguimos aquí se vuelve distinta. Ahora tenemos la capacidad de elegir a qué situación de nuestros días le daremos mayor energía. Sé que lo ideal no es aprender de este modo, sin embargo, debemos entender que aceptar este proceso nos ayudará a crecer, porque aprender a vivir es aprender a desprenderse. Y con esto no quiero decir que desprenderse signifique olvidar.

Ríndele un tributo siendo mejor cada día y demuestra de qué estás hecho en realidad. Acepta la persona que fuiste y que serás después de este episodio porque cada nuevo intento te hará más fuerte.

Todo aquel que llega a morir
empieza a vivir una eternidad

Dios nunca muere

Vive tu duelo con mucha paciencia. Abraza todas las emociones que vayan surgiendo, y no te apresures a sanar. Sé un mar, déjate sentir, déjate ser porque este proceso merece su tiempo y espacio. El remolino se irá con todo para después dejar una calma necesaria para ver el aprendizaje.

Recuerda que tu ser querido vive dentro de ti, y sin dudarlo, se manifestará en todas sus formas para hacerte sentir en paz.

Cómprale las flores más bonitas, busca la foto más hermosa y sonríele mientras la colocas en tu ofrenda. No olvides que este también es un altar para nuestras emociones porque es una contemplación a la versión que somos actualmente.

Nunca olvides que su ausencia se convirtió en su presencia.

Amor siempre, Diana.
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